Descripción
Descripción
¿Necesitas compañía… pero sin charlas innecesarias?
Este goblin no habla, no sonríe y no juzga (bueno, sí juzga un poco). Solo está ahí, mirándote con cara de “haz lo que quieras, pero no me jodas”.
Viene con cuchillo quita y pon, porque a veces la vida pide ternura… y otras veces solo respeto. Tú decides el mood del día: goblin pacífico o goblin que pone límites claros sin levantar la voz.
Perfecto para tu escritorio, estantería o cama. No abraza, pero impone aura.
No es un peluche adorable.
Es un peluche rebelde.
Ideal para quienes quieren algo suave al tacto, pero afilado en actitud.